“Hemos rescatado a muchos niños y niñas de bajos recursos económicos, ayudándolos con becas para que puedan recibir entrenamientos de alto nivel, dándoles así un camino más sano y deportivo”

 

A tan solo un año desde su fundación, el Club Raptor ha logrado hacerse un hueco dentro de Femicentro, posicionándose dentro de la media cartelera de la competición femenina, permitiendo de esta forma que las jóvenes jugadoras de Curicó logren soñar con un futuro dentro del basquetbol a nivel nacional.

Desde la región del Maule, y a tan solo pocos días de cumplir 1 año desde su creación, el Club Raptor se ha convertido en una de las grandes sorpresas dentro de Femicentro, y en uno de los centros formativos más importantes dentro de la ciudad, lo que les ha permitido contar con una gran base de seguidores a nivel local.

Con este contexto, Erick Villamizar, presidente del club, ha buscado desde sus inicios formar una identidad de fraternidad entre las jugadoras, sin dejar de lado la competitividad y todo lo que eso conlleva dentro del baloncesto. Este sentido característico les ha permitido como club elaborar un sistema de entrenamiento que les permita formar a las categorías más adolescentes en forma conjunta, mientras que los equipos menores son supervisados por los entrenadores.

Siguiendo con el relato, Villamizar explica la influencia que han tenido dentro de la comunidad, “hemos rescatado a muchos niños y niñas de bajos recursos económicos, ayudándolos con becas para que puedan recibir entrenamientos de alto nivel, dándoles así un camino más sano y deportivo”.

Por último, el presidente del equipo da un adelanto del futuro del equipo dentro del ámbito competitivo, buscando mantenerse firmes dentro de la división plateada de Femicentro, y de paso, llegar hasta la Golden Cup.

El equipo curicano cuenta con un balance irregular dentro de la Femicentro, con un 1-11 (U11), un 2-10 (U13), un 9-3 (U15), y un 8-4 (U18), contando con un sólido récord dentro de sus categorías mayores.